jueves, 4 de septiembre de 2025

LOS PASIEGOS Y LA COVADA



Ya hemos hablado de la famosa fake de la antigüedad que llamamos covada, cuando el hombre se encamaba nada más parir la esposa y era atendido por esta. La idea no pasa de majadería histórica. Así se expresa el asunto en «Cantábrica, la Gran Epopeya del Solar Cántabro», tomo 1, páginas 41 y 42. con un comentario de Gárate Arriola, personaje nada sospechoso de ser antivasco. Dice así:

«En Cantabria Adriano García Lomas (García Lomas 1960 y 1999, 355 y ss.) afirma que fue Lasaga Larreta quien hizo referencia de la costumbre de la Covada entre los pasiegos, en sus Memorias, publicadas en 1889, pero en ningún momento este autor torrelaveguense fue testigo directo de tal hecho. No se olvide que era contemporáneo del debate sobre la covada pirenaica, que tanto dio que hablar entre los estudiosos vascos, nacida de la misma cita de Estrabón. En realidad, nunca escritor alguno vio personalmente el extraño encamamiento del varón. Y es que resulta natural que para vincular a un pueblo con el pasado heroico de los cántabros, se pretenda buscar apoyo en la autoridad estraboniana, de manera que si los vascos o los pasiegos practicaron en tiempos recientes la misma costumbre propia de los cántabros, de la que el autor griego dejó constancia escrita, esos pueblos habrán de ser considerados descendientes directos de los antiguos y legendarios combatientes, por eso convenía esforzarse en la inventiva, comportamiento que no presupone mala voluntad por parte del cronista, sino mera inocencia o, como máximo, voluntad patriótica de acercar el ascua a su sardina. En fin, nos preguntamos cómo una habladuría se ha convertido en una realidad mítica, ¿cómo es posible que tan extravagante acción de encamarse el padre dando alaridos de parturienta y el levantarse la mujer tras el parto a servirle haya cobrado carta de naturaleza?

Desde  la  época  de  Cristo  hasta  el  siglo  XVII,  todo  el  mundo  tenía  que haber sido medio idiota, tanto en España como en Francia en sus siglos cultos, pues  no  conocieron  tan  divertido  asunto  Marcial,  Quintiliano,  Séneca,  San Paulino,  San  Isidoro,  ni  Rodrigo  Jiménez  de  Rada,  que  era  vasco (Gárate Arriola 1975, 19)». 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

NO BUSQUES MÁS. ¡REGALA "CANTÁBRICA" AL GÜELU!

 ¿No se te había ocurrido? Son tres tomos: uno para el Güelu, que tantas historias sobre Cantabria les contaba de niños.  Los otros dos tomo...