domingo, 26 de octubre de 2025

PROMOCIÓN DE “CANTÁBRICA” ¿CÓMO VA LA COSA?


Soy un desastre, lo reconozco. Tengo abandonado a mi público. ¿Qué es eso de no actualizar la página web?... Pero, téngase en cuenta que soy tirando a vejete, mis oídos ya no ven del todo bien, mis músculos no escuchan adecuadamente, y mis ojos no pueden ya sostener el hacha  de doble hoja que a tantos enemigos abatiera antaño. A este paso, tendré que tomar pronto una racioncita de tejo bien picada en una tortilla francesa con buenos tragos de sidra, de zythos, para pasarlo y entrar en el Sid de los guerreros. Pero, a lo que vamos...

Que no he insertado nada en la web de mis andanzas, pero que ahora paso a resumir, aunque, eso sí, has de tener en cuenta que en cada lugar al que vamos hacemos una presentación diferente, tanto respecto a la forma como respecto al fondo. Es que, si no, no sólo se aburre el público, lo cual está feo, sino que me aburro yo, que es peor. En fin, hipérboles y licencias aparte, lo sucedido es lo siguiente:

EN LOS CORRALES arrasamos; a mí me quisieron vestir de centurión romano, pero las falditas no me quedaban bien por eso de las rodillas artríticas. A la editora, entusiasmados como estaban por la amable charla,  le pusieron una toga de la Diosa Cantabria; estaba guapísima.

En ADIC nos presentó Isidro Cicero, dándonos la alternativa. Notable éxito de público y ventas. Allí hablamos de la infantilización de la mitología cántabra. Fue todo muy emocionante, pues “Cantábrica” nació al mundo de la literatura en el puro centro de la mitología: ADIC.

En la BIBLIOTECA CENTRAL de Santander nos salimos: el tema fue el Drama Neolítico y el público quedó con la boca abierta y un tanto bizco ante tanta novedad. ¡Qué abrazos, qué besos!, y es que cuando el pueblo cántabro se pone, se pone. Estuve casi una hora firmando libros que previamente habían comprado en las librerías.

En DLIBROS, en Torrelavega, Adolfo no daba crédito a lo que veían sus ojos: masas y masas de clientes. Menuda caja hizo el hombre. El tema fue “Corocotta sí/Corocotta no”. No llegó la sangre al río. Lo que hace la buena oratoria.

En SANTOÑA, mi territorio natural, también “Cantábrica” tuvo buena acogida. Allí estaban las bocarteras, tan aguerridas; los marinos de altura, rudos pero nobles; los intelectuales santoñeses, abundantes en glorias académicas; los militares del Patronato, de fiero y amable aspecto; los escalantinos y los de Cicero que se presentaron allí tras ordeñar al ganado, ¡qué buena gente! Nos atrevimos a decir que Portus Victoriae es Santander, no Santoña... ¡Y no pasó nada!, ¡qué cosa!

En el ASTILLERO, Espacio Abierto, fue tal la afluencia de público que Cholo hubo de poner altavoces en la calle. Asistieron todos mis familiares y la Peña del Pincel, que me dieron calor. También el público hizo lo suyo y, entre todos, convocamos a Epona para que desmantelase los parques eólicos que amenazan los castros de nuestra tierra. ¡Arronti, plataformas!

En el castillo de ARGÜESO el tema fue “Las Guerras Cántabras en el Valle del Híjar”. Allí sucedió el gran milagro, Erudino se apareció a los presentes. Se posó sobre sus cabezas y convenció a todos de que el mal llamado Samaín, que debería decirse SAMONIOS, es una chorrada inventada por mentes ociosas y crédulas, que la fiesta del Primero de Noviembre es otra cosa: una convocatoria a la lucha eterna contra la Oscuridad, una fiesta de guerreros, de sangre y de muerte en combate, cosas todas ellas poco compatibles con lo melifluo de estos neoceltas de tres al cuarto que pululan por doquier. Y, la más gorda de todas: al volver para casa, en plena noche , siguiendo al “Tontón” nos perdimos entre camberas de monte. ¡Qué situación! Oíamos el aullar de los lobos, la noche era cerrada, llena de amenazas y, decididos ya a dar la vuelta para no despeñarnos en la oscuridad, a dos kilómetros del Castillo y extraviados, el gas del coche empezó a fallar. Esperábamos ya quedarnos clavados a la espera del amanecer. En tan oscura situación, invocamos a Epona, diosa de las caballerías y conductora de las almas al Sid, y ella, agradecida por haberle puesto su nombre a la editorial, arregló con un pase de invisible varita mágica el vehículo y nos dirigió a carretera segura, computable y con buena señal gps. ¡Gracias, Epona!

El programa para NOVIEMBRE es:

La Central, de Navajeda... día 7.

Club de Lectura de El Astillero...día 11

Aguilar de Campoo... día 14

La Penilla. Saiz Viadero... día 21

Comillas. Casa Cultura... día 28

Comprometido para DICIEMBRE:

Laredo... Día 10

Colindres... Día 16

 

Estamos concretando fecha con: Fundación Bruno Alonso, Asociación Barrio San Joaquín de Santander, Asociación Cultural de Güemes, Ayuntamiento de Portugalete, Casa de Cultura de Limpias, Centro Gallego de Santander y Asociación Cultural de Arenas de Iguña.

Y, en cada sitio, ya sabéis: trataremos de un tema diferente relacionado con “Cantábrica, la Gran Epopeya del Solar Cántabro”. La obra es tan amplia que permite esta gracia. Y lo sorprendente es que tenemos gentes que acuden a todas y se lo pasan bomba. Es el caso de una familia de Argoños que, entre partida y partida de bolos, no se pierden una. Siempre les estaré agradecido.

El mensaje que llevamos a cada localidad es muy sencillo: Una mitología cántabra completa, redonda y cerrada, PERO no para construir diferencias e imponerlas, SINO para buscar en el mito una narrativa identitaria como herramienta de supervivencia para los tiempos que se aproximan.

En la imagen: Isidro Cicero y Javier Tazón, nautas indómitos por los océanos del mito.

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